Jorge Díaz, un joven de 19 años de edad, emprendedor y director de Liph Energy, una empresa de paneles solares encargada de llevar energía sustentable a hogares vulnerables de México.

Actualmente, es reconocido como uno de los mejores emprendedores sociales del país según el MIT y bautizado por la competencia del mercado como “El joven de la energía solar”.

A los 15 años, comenzaba su camino como emprendedor. Sin embargo, no todo fue tan simple, ya que comentarios como:

“Estás muy chiquito, tú no puedes tener una empresa” no dejaban de estar presentes.

Aún así, Jorge siguió su camino con más fuerza, “Yo lo veía como un reto… No me gustaba que me dijeran eso, pero yo lo veía como un ‘¿cómo no?, claro que puedo’”, asegura.

La curiosidad fue el primer paso

La curiosidad de Jorge lo llevó a leer el titular de una noticia que le cambiaría la perspectiva de vida y sobre todo daría paso a lo que hoy en día es:

Hay más de 2 millones de personas en México sin acceso a energía eléctrica”.

“Para mí eso fue como un golpe porque me puse a pensar y dije: ‘Yo todos los días me levanto, prendo un foco y puedo utilizar la energía de la manera en que me plazca’”, comenta.

De esta forma, quería ayudar y ser parte de la solución de este problema, pero ¿cómo podría hacerlo un niño de 15 años?

“Mi familia siempre ha tenido negocios, y yo siempre había tenido como esa chispita de querer hacer uno, pero no sabía de qué”, explica. “De repente, se me vino a la cabeza el crear un generador eléctrico y dije: ‘¿Y si puedo producir energía?’”.

Pese a no tener conocimiento del tema, se puso en contacto con un profesor para tener asesoría en el área, además de leer durante muchas horas en Internet libros e información que le permitieron diseñar su primer modelo.

“Lo dibujé así, todo austeramente… Me acerco con mis amigos, son ingenieros mecatrónicos, les entrego el proyecto y me dicen: ‘Esto es un asco de dibujo, pero te vamos a ayudar a mejorarlo’”.

Acto seguido, comenta que:

“Les dije a mis amigos: ‘Oigan, ya tenemos el conocimiento de cómo funciona la tecnología, ¿qué les parece si nos metemos en el negocio? Le vendemos a las personas y con el porcentaje de las utilidades, invertimos en el proyecto”.

Entonces, ellos aceptaron y así nació Liph Energy y Liph for Them.

Un proyecto social

Aunque recurrentemente recibía como respuesta “¿Cómo voy a confiar en un niño de 16 años?” al presentas sus propuestas a algún cliente, siguió intentándolo.

En 2018, gana el programa 30 segundos por México que es organizado por AT&T y el Instituto Tecnológico de Massachusetts para fomentar el emprendimiento social.

“No sólo queremos llevarle energía a las personas, también queremos formar como todo un grupo económico: Darles trabajo a esas personas, producir energía para ellos y adicionalmente activar económicamente la comunidad”.

La perseverancia

Jorge explica que “Sería muy ambicioso de mi parte decir que yo quiero erradicar la pobreza energética en México”.

Igualmente, “Es muy complicado el que una empresa lo pueda hacer, pero con el apoyo de la comunidad y el apoyo de otras personas, yo sé que vamos a poder llegar a eso”.

Gracias a su perseverancia y dedicación, sus maestros le demuestran su admiración, sus amigos y compañeros le brindan respeto y sobre todo tiene el orgullo de su familia. Con todo esto,

Jorge opina que “Creo que eso es lo más bonito que me ha dejado esto, el hecho de demostrarle al mundo que realmente un niño de 15 años sí puede hacer una empresa”.

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